Las infecciones hospitalarias o nosocomial es un
proceso contraído en un centro de salud. Los agentes infecciosos suelen ser
organismos oportunistas que viven en los hospitales y aprovechan la debilidad
de los neonatos para invadir su organismo.
Según las estadísticas de la Organización Mundial de
la Salud, una media del 8,7% de los pacientes de un hospital presentan
infecciones nosocomiales. Las más frecuentes son las de heridas quirúrgicas,
tracto urinario (relacionadas con el empleo de sondas vesicales), vías
respiratorias inferiores (tráquea y bronquios) y las asociadas al uso de
catéteres.
No todas las personas que están ingresadas en un
centro hospitalario son igual de vulnerables frente a estos microorganismos.
Los pacientes inmunodeprimidos y los neonatos son las dianas principales de
estos agentes oportunistas debido a que su sistema inmune está debilitado lo
que facilita la colonización de los microorganismos.
Bacterias, virus, hongos y otros patógenos están
detrás de estas infecciones, que suelen ser difíciles de tratar con los
antibióticos habituales. Puede haber contagios cruzados (cuando el agente se
contrae de otro enfermo), endógenos (cuando procede de la flora del propio
individuo) o ambientales (por contacto con material contaminado).
La infección hospitalaria más frecuente es la
infección cutánea por Staphylococcus aureus (tanto sensible a la
meticilina como resistente a la meticilina). Aunque el personal de la sala de
recién nacidos que es portador nasal de S. aureus es una posible
fuente de infección, los recién nacidos y las madres colonizadas suelen ser el
reservorio. El muñón umbilical, la nariz y la ingle son las localizaciones de
colonización frecuentes durante los primeros días de vida. A menudo, las
infecciones no se manifiestan hasta que el recién nacido se encuentra en su
hogar.
En recién nacidos de muy bajo
peso (< 1.500 g), los microorganismos grampositivos causan
alrededor del 70% de las infecciones, la mayoría de las cuales son secundarias
a estafilococos coagulasa-negativos.
Los microorganismos gramnegativos,
como Escherichia
coli, Klebsiella, Pseudomonas, Enterobacter, y Serratia,
son responsables de alrededor del 20% de los casos. Los hongos (Candida
albicans y C. parapsilosis) causan aproximadamente el 10%. Los
patrones de infección (y resistencia a antibióticos) varían según las
instituciones y unidades, y se modifican con el tiempo. En ocasiones, se
producen “epidemias” intermitentes cuando un microorganismo particularmente
virulento coloniza una unidad.
Los múltiples procedimientos invasivos a los que son
sometidos los recién nacidos de muy bajo peso (cateterismo arterial y venoso
prolongado, intubación endotraqueal, presión positiva continua en la vía aérea,
sondas de alimentación nasogástricas o nasoyeyunales) favorecen la infección.
Cuanto más prolongada es la estadía en unidades de cuidados especiales, mayor
es la probabilidad de infección.
Escrito por: Griceidi Rodriguez
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